Yo la estructura

Me gustan las estructuras, siento que las necesito. Cuando las cosas tienen su estructura, están en armonía.
Y yo, aunque no soy una cosa, manejo una estructura.
Lo entendí a la segunda sesión y me pareció una buena palabra para definir lo que hago, lo que me pasa, lo que quiero y busco.
Pero nada es como yo quiero, nunca las cosas van a ser como yo quiero, la única forma de que las cosas sean como yo quiero que sean es convirtiéndome en Dios. Suerte con mi estructura.
Yo quiero ser la mejor en todo, y aunque suene como el orto y me de vergüenza admitirlo, sí, soy una competitiva de la vida y aparte de competitiva, cagona. Porque no admito que quiero ganar en todo y por que además de eso, ni siquiera intento ganar nada. No puedo ser más contradictoria, soy un caos.
No quiero ser la mejor en un ámbito en el que pueden destacarse las personas que quiero ni competir con quien es cien veces mejor que yo en X cosa.
Quiero ser la mejor en lo que amo, quiero ser la mejor para él, la mejor que tuvo a su lado, la que mejor lo besó, le hizo el amor y lo hizo sentir bien. Quiero ser la mejor, las demás tienen que ser una sobra, yo quiero eso, ganarles.

¿No se supone, que al momento en que él decide elegirme y darme su amor, yo ya gané? Si. Pero no me alcanza, así de conchuda soy. Obvio que si le digo a él eso me va a odiar, diciéndolo así significaría que no valoro nada, pero es precisamente lo contrario. Valoro tanto lo que tengo que quiero que me valoren de esa misma manera, porque ese es mi concepto de amor. El amor que siento yo es él que creo que es mejor, el más grande y sincero. Quiero que me amen así. Que me miren y quieran así.
¿Que si me falta amor? No.
No me faltan muestras de cariño, no me faltan abrazos caricias ni besos, no me faltan las palabras de deseo y pasión. Pasión creo que es lo último que me falta. No me falta en nada, pero absolutamente en nada. Mi problema es que soy muy caprichosa, y para sentirme completa, necesito escuchar lo que yo diría de estar en su lugar para hacerme bien a mí. Porque yo lo hago, yo se lo digo, y siento en sus ojos que cree en mí cuando le expreso lo único que és, me imagino lo que se debe sentir que te digan todo lo que yo digo y sí, exijo lo mismo. Quiero tener ese lugar.